Michael lleva a su colega Harruel a un lugar tranquilo. Todo lo que quiere es oler y lamer las zapatillas de deporte de su compañero. ¡Michael es adicto a los olores de hombre, calcetines sucios y calzado de scally y el caliente Harruel tiene todo lo que el chico quiere ! Los dos granujas piensan que están solos y empiezan a jugar entre ellos. Se corren en sus zapatillas...pero alguien mas esta mirando...
Loic se toma un descanso después de hacer un poco de footing. Michael lo ve desde lejos y decide acercarse. Pasa por delante del tío una vez... luego se da la vuelta y vuelve a pasar por delante de él mientras le agarra la polla. El bribón capta el mensaje y lo que sigue hará felices a todos los aficionados al foot-fetish, a la meada y a las grandes corridas.