Jeremy no puede creer su suerte. Ha recogido al magnífico Kosbla y se lo ha llevado a casa para hacerle unas fotos. La tentación es demasiado grande. Le toca la piel, le acaricia la polla ¡y se sale con la suya! ¿Le dejará chupársela? ¿Usará su enorme polla negra con él? Es hora de descubrirlo.