Elías está practicando con su entrenador, Stany, que le sigue en su coche por una carretera comarcal para animarle a subir más rápido la cuesta. Una vez terminada la práctica, los dos atletas se detienen junto a la carretera para una rápida charla. Es entonces cuando Elias admite que le falta motivación. Así que, para impulsar a su corredor, Stany decide probar un nuevo método y agarra el paquete del joven atleta, que permanece impertérrito. Al borde de la carretera, en plena campiña francesa, Elias se arrodilla y engulle la polla ya dura de su entrenador. Se la chupa con voracidad, llevándose su carne por la garganta caliente para el mayor placer de Stany. Luego, su entrenador lo hace girar y lo empala con su polla dura contra el coche. Con los brazos en el maletero, el joven atleta se deja follar como a él le gusta. Las hábiles embestidas de su entrenador provocan en Elías una descarga de adrenalina y dopamina tan fuerte como si estuviera escalando el Alpe d'Huez. Los dos cachondos se dirigen entonces hacia una mesa de picnic cercana que se convierte en el podio de una intensa sesión de sexo. Esta caliente sesión después del entrenamiento termina con una erupción de semen por parte de Elias, seguido rápidamente por Stany, que derrama una enorme carga de semen sobre el cuerpo atlético de su jinete. En esta carrera hacia el orgasmo, casi hay un empate entre el entrenador y su "alumno". Sin embargo, el entrenador tiene más aguante. Pronto se da cuenta de que, con este nuevo método, el rendimiento de Elias puede mejorar mucho. Aunque no está seguro de que este tipo de rendimiento le ayude a ser mejor jinete...